No puedo dormir tranquilo, las pesadillas me atormentan por la noche. Movimiento, pérdida, búsqueda, trágica muerte, últimamente siempre es lo mismo. Aún así logro descansar, incluso sin dormir, me levanto por la mañana, aunque con pocas energías, pero contento, con ganas de enfrentarme al día, darle la cara al mundo, luchar contra la corriente y demostrar que aunque muchas veces tropiece y haga mal las cosas, al final, siempre sobresaldré de entre toda la mierda que muchas veces me cae encima.
Por la noche, rodeado de oscuridad, calma es lo que siento antes de cerrar los ojos. Ya sea sólo o acompañado, me siento feliz, el día se ha terminado y yo he logrado lo dispuesto al empezar el mismo. Todo aquello contra lo que luchaba, no ha podido conmigo, he cogido las riendas de mi vida y aunque a veces resbale un poco, logro ponerme en pié y arrear a las bestias de mi carroza.
sábado, 15 de enero de 2011
viernes, 6 de agosto de 2010
Corre, no intentes algo más.
Llegas y en el estómago empiezas a sentir revoloteos. Incontrolables, intentas inútilmente disminuírlos. Los olvidas por un momento mientras ves a otras personas corriendo lo más rápido posible. En ese momento miras y escojes un favorito, aunque no hechas mucha cuenta del resultado.Escuchas tu nombre por el altavoz, recuerdas todo ese caos dentro de tí y tomas un gran respiro. Buscas tus pies, revisas que pinchen lo suficiente. Coges la crema y desfilas hacia el portal. Al cruzarlo entras en una diemnsión distinta, observas que allí dentro todos están pendientes de lo suyo, como si fueran todos egoístas.
Recuerdos del pasado
Mis últimos días en Perú, mi último día en Arequipa, y al mirar atrás no veo más que problemas, desde mi primer día de viaje. Este ha sido uno de esos viajes de los que he disfrutado, pero que al sacar cuentas, no me lo he pasado tan bien, como mal ha estado...
Desde mi familia, hasta las pocas ganas de ver a mis amigos, el mismo viaje en sí, el clima, todo ha estado mal. Sé que estoy siendo un poco negativo, pero en este momento no soy capaz de conseguir una sonrisa. He conseguido algunas cosas que quería, pero son todas materiales, con lo cual este viaje lo considero por ahora un viaje para nada.
Desde mi familia, hasta las pocas ganas de ver a mis amigos, el mismo viaje en sí, el clima, todo ha estado mal. Sé que estoy siendo un poco negativo, pero en este momento no soy capaz de conseguir una sonrisa. He conseguido algunas cosas que quería, pero son todas materiales, con lo cual este viaje lo considero por ahora un viaje para nada.
jueves, 5 de agosto de 2010
Sonríele a la vida, que nadie lo hará por tí.
Abrir los ojos, sentir una caricia, respirar el aire, imaginarte a esa mujer. El sol renace detrás de los hogares, sube hasta lo alto, y vuelve a decender. Aparece la noche, iluminada por la luna o las estrellas. Todo lo que sucede a tu alrededor es bueno, todo tiene su porqué.
La alegría invade algunos corazones, y del resto, se ocupará depués, cuando quieran hacerle un espacio. Demostrar que la oscuridad es cosa del pasado depende de uno mismo, y uno mismo crea la luz nuevamente. Nadie te ayuda a encender una hoguera dentro del alma, nadie acepta aceptar las cosas como son por tí. Sólo tú tienes el control de tu vida, y aunque no puedas controlar lo que sucede, sí que puedes ejercer control sobre aquello que sientes por lo sucedido.
viernes, 30 de julio de 2010
Compilicaciones de la vida
Un escalofrío recorre por mi piel. Los vellos se erizan y los poros hacen que mi piel se vea distinta. Un aire me acaricia del costado, pero se pierde antes de llegar al otro lado, se desvanece y termina. Respiro, y veo que aún estoy vivo; pienso, y veo que aún conservo la cabeza; observo, y entiendo que sigo aquí con vida.
Un corte en la piel, un bulto en el brazo, dolor en la cara; nada de eso se compara con el sufrimiento del alma. La luz está ahí fuera, y recuerdo con melancolía cuando no la necesitaba para ver. Pienso en cuando era capaz de olvidar los problemas que tenía a mi alrededor, cuando no importaba lo que sucedía, cuando no me daba cuenta de las cosas.
Un corte en la piel, un bulto en el brazo, dolor en la cara; nada de eso se compara con el sufrimiento del alma. La luz está ahí fuera, y recuerdo con melancolía cuando no la necesitaba para ver. Pienso en cuando era capaz de olvidar los problemas que tenía a mi alrededor, cuando no importaba lo que sucedía, cuando no me daba cuenta de las cosas.
jueves, 22 de julio de 2010
Un brillo de esperanza
Transformación, de un angel en diablo, de la paz a la perturbación. De pronto, en un momento,todo da un vuelco inesperado, indefinido, irrespetuoso con el sujeto y todo aquello que le rodea. La radiación de felicidad antes emanada de su alma, se cambia por dolor, sufrimiento... odio.Emociones fuertes y puras, pero sanas, que dan un giro en 180 para ir en dirección contraria, saltándose todas las precauciones, todos los avisos, sin importar quién esté en frente. De un momento a otro, lo que podía ser un viaje relajante, se desfigura en la peor pesadilla de aquel pobre infeliz.
martes, 27 de abril de 2010
Confuso
Confusión, es todo lo que me rodea, es todo lo que no me rodea, es todo. Confusión es lo que ronda por mi cabeza, y lo que digo y lo que siento. Confusión es todo aquello que tiene algún significado conmigo, aquello que alguna vez lo tuvo, y aquello que alguna vez tendrá. No duermo bien, mi cuerpo reacciona de maneras adversas, mi mente me la juega y yo termino donde empecé.
Hasta mis sueños son confusos, desde que me despierto, hasta que me acuesto, pongo un pie en la tierra y sigo confundido, y si intentara volar, la caída sería confusa y al darme cuenta no habría siquiera despegado, lo que me confundiría aún más. Ahora mismo me siento atado al árbol de la confusión, y no estoy en las confusas ramas, aún no consigo salir de sus laberínticas raíces. Entonces, ¿cómo pienso que volaré luego?
Hasta mis sueños son confusos, desde que me despierto, hasta que me acuesto, pongo un pie en la tierra y sigo confundido, y si intentara volar, la caída sería confusa y al darme cuenta no habría siquiera despegado, lo que me confundiría aún más. Ahora mismo me siento atado al árbol de la confusión, y no estoy en las confusas ramas, aún no consigo salir de sus laberínticas raíces. Entonces, ¿cómo pienso que volaré luego?
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