Un escalofrío recorre por mi piel. Los vellos se erizan y los poros hacen que mi piel se vea distinta. Un aire me acaricia del costado, pero se pierde antes de llegar al otro lado, se desvanece y termina. Respiro, y veo que aún estoy vivo; pienso, y veo que aún conservo la cabeza; observo, y entiendo que sigo aquí con vida.
Un corte en la piel, un bulto en el brazo, dolor en la cara; nada de eso se compara con el sufrimiento del alma. La luz está ahí fuera, y recuerdo con melancolía cuando no la necesitaba para ver. Pienso en cuando era capaz de olvidar los problemas que tenía a mi alrededor, cuando no importaba lo que sucedía, cuando no me daba cuenta de las cosas.
viernes, 30 de julio de 2010
jueves, 22 de julio de 2010
Un brillo de esperanza
Transformación, de un angel en diablo, de la paz a la perturbación. De pronto, en un momento,todo da un vuelco inesperado, indefinido, irrespetuoso con el sujeto y todo aquello que le rodea. La radiación de felicidad antes emanada de su alma, se cambia por dolor, sufrimiento... odio.Emociones fuertes y puras, pero sanas, que dan un giro en 180 para ir en dirección contraria, saltándose todas las precauciones, todos los avisos, sin importar quién esté en frente. De un momento a otro, lo que podía ser un viaje relajante, se desfigura en la peor pesadilla de aquel pobre infeliz.
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