No puedo dormir tranquilo, las pesadillas me atormentan por la noche. Movimiento, pérdida, búsqueda, trágica muerte, últimamente siempre es lo mismo. Aún así logro descansar, incluso sin dormir, me levanto por la mañana, aunque con pocas energías, pero contento, con ganas de enfrentarme al día, darle la cara al mundo, luchar contra la corriente y demostrar que aunque muchas veces tropiece y haga mal las cosas, al final, siempre sobresaldré de entre toda la mierda que muchas veces me cae encima.
Por la noche, rodeado de oscuridad, calma es lo que siento antes de cerrar los ojos. Ya sea sólo o acompañado, me siento feliz, el día se ha terminado y yo he logrado lo dispuesto al empezar el mismo. Todo aquello contra lo que luchaba, no ha podido conmigo, he cogido las riendas de mi vida y aunque a veces resbale un poco, logro ponerme en pié y arrear a las bestias de mi carroza.
sábado, 15 de enero de 2011
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